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Dr. Andrey Moreno Torres - Cirujano de Cabeza y Cuello

¿Cuándo hacer una biopsia de tiroides?

Biopsia de Tiroides

¿Cuándo hacer una biopsia de tiroides?

El cáncer de tiroides es un tipo de tumor que tiene una incidencia alta en mujeres hoy en día, y detectarlo a tiempo puede influir en gran medida en las probabilidades de curación. Cuando se sospecha clínicamente o por ecografía la presencia del mismo, su cirujano de cabeza y cuello puede sugerir la realización de una biopsia de tiroides para confirmar o descartar  el diagnóstico.

Es posible detectar el cáncer de tiroides durante la consulta con su médico, ya que los síntomas remitidos por el paciente y la exploración física pueden dar indicios de anormalidades en la tiroides. Sin embargo, la realización de una biopsia de tiroides es la forma de determinar correctamente si está presente el cáncer y permite crear un plan de tratamiento adecuado.

La biopsia de tiroides con aguja fina es un procedimiento poco invasivo, que a diferencia de la biopsia quirúrgica no deja cicatriz y resulta ser muy efectiva en el diagnóstico. Aunque el procedimiento no requiere una preparación particular, conocer cómo se realiza y lo que se puede esperar, le ayudará a disminuir el temor y ansiedad, antes de realizar este estudio.

¿Qué es una biopsia de tiroides BACAF o ACAF ?

La biopsia por aspiración con aguja fina de tiroides (BACAF o ACAF), es una prueba que se realiza para analizar los tejidos de los nódulos tiroideos y tomar una pequeña muestra de las células a través de la aspiración con la aguja. Resulta ser uno de los procedimientos más utilizados para diagnosticar el cáncer de tiroides.

La biopsia de glándula tiroides se utiliza cuando, luego de realizar estudios de diagnóstico por imágenes, no es posible determinar si un tumor es benigno o maligno. En estos casos, la BACAF puede ser sugerida por el cirujano de cabeza y cuello, como la mejor forma de lograr el diagnóstico acertado y oportuno.

El estudio se realiza mediante la introducción de una aguja muy fina que es guiada usando ultrasonido en la glándula tiroides. Una vez allí, se extrae una pequeña muestra de células que son posteriormente analizadas por un citopatólogo, quien determina si son células cancerosas.

La aguja que se utiliza en este procedimiento es angosta y de un calibre menor a las que se utilizan en los exámenes rutinarios de laboratorio o en la aplicación de vacunas. Asimismo, la extracción de la muestra, puede llevarse a cabo simplemente con la aguja, o colocando ésta en una jeringa o soporte para facilitar la aspiración de la muestra.

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¿Qué hacer antes de la biopsia?

Este procedimiento es sumamente sencillo y rápido, por lo que no se requiere una preparación previa demasiado rigurosa. Sin embargo, recuerde comentarle al cirujano de cabeza y cuello que lo está atendiendo, si tiene alergias a algunos medicamentos, problemas de coagulación en la sangre o – en el caso de las mujeres – si está embarazada o sospecha que podría estarlo.

También es importante suministrar una lista de los medicamentos y remedios tradicionales que esté tomando. Por lo general, su médico le pedirá que suspenda el consumo de medicamentos anticoagulantes varios días antes del procedimiento, para evitar el riesgo de hemorragias. Algunos de los medicamentos son:

  • Ácido acetilsalicílico (aspirin)
  • Clopidogrel (Plavix)
  • Ibuprofeno (Advil, Motrin)
  • Naproxeno (Aleve, Naprosyn)
  • Warfarina (Coumadin)
  • Rivaroxaban ( Xarelto)

¿Cómo se realiza la biopsia de tiroides?

La biopsia por aspiración con aguja fina es un procedimiento ambulatorio que se realiza en el consultorio del cirujano de cáncer de cuello o por el medico radiologo. Allí, su médico puede colocarle anestesia local para adormecer el área, aunque debido al pequeño diámetro de la aguja que se utiliza, a veces resulta innecesario.

El paciente debe acostarse boca arriba, con una almohada debajo de los hombros y el cuello extendido para dar una mejor visibilidad al área. Seguidamente, se debe limpiar y desinfectar la zona y se introduce la aguja dentro de la glándula tiroides, desde donde se extrae una muestra de células y líquido.

En algunos casos, si se hace difícil palpar correctamente la glándula, el médico podría utilizar un ultrasonido o escáner para guiarse al introducir la aguja. Es muy importante que, durante la realización del procedimiento, el paciente permanezca muy quieto y no trague saliva o emita sonidos, ya que cualquier movimiento en la tráquea puede dañar la muestra.

Al terminar, el medico retirará la aguja y aplicará presión en el área para detener cualquier sangrado que se haya producido. Posteriormente, el cuello se cubre con un pequeña curación y se le pedirá no ingerir alimentos en las horas posteriores; también podrán ser recetados analgésicos en caso de que el dolor lo requiera, pero la recuperación resulta sumamente rápida.

 

¿Qué resultados puede arrojar la biopsia de tiroides?

Cuando se realiza la biopsia por aspiración con aguja fina, se pueden obtener algunos de los siguientes resultados:

No diagnóstico: Significa que, durante la toma de la muestra, no se recogieron suficientes células para que el citopatólogo pueda emitir un diagnóstico confiable. En estos casos se hace necesario repetir el procedimiento, pero si se repite el resultado, el médico podría sugerir la realización de una biopsia quirúrgica.

Benigno: Cuando se obtiene este resultado, significa que no se han encontrado signos de células anormales en la muestra. El rango de precisión de la biopsia de tiroides puede ser hasta del 95% , por lo que, al arrojar este resultado, no es necesario proceder con una cirugía para retirar el nódulo, a menos que cause problemas al paciente tales como signos obstructivos sobre la traquea o el esófago.

Maligno: Este resultado implica que dentro de la muestra fueron halladas células cancerosas y se trata por tanto de un nódulo maligno. Por lo general, suele tratarse de cáncer papilar de tiroides o cáncer medular de tiroides. No obstante, en algunos casos poco comunes, se puede presentar un resultado de «sospecha de cáncer», lo que significa que hay aproximadamente una probabilidad de 80% a 90% de cáncer.

Neoplasias o Tumores Foliculares: Algunos tipos de tumores como neoplasia folicular, o neoplasia de células de Hurthle pueden requerir tratamiento quirúrgico por el riesgo de malignidad que representar y que puede ir hasta el 30 % de los casos

Celulas atípicas o de significado indeterminados: Este tipo de lesión significa que las células son anormales, pero para determinar correctamente el diagnostico requiere una nueva biopsia,  y si finalmente este  resultado no es satisfactorio podría requerir el paciente manejo quirúrgico de su lesión tumoral

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¿Cuáles son los beneficios y riesgos?

Como todo procedimiento médico, la realización de una biopsia de tiroides para diagnosticar el cáncer en esta glándula trae consigo algunos riesgos y beneficios.

Entre los beneficios, encontramos que la BACAF tiene un elevado porcentaje de exactitud en sus resultados, alcanzando cerca del 95%, cuando se realiza correctamente. Por lo tanto, se considera un método fiable para determinar si un nódulo es benigno o maligno.

Otro factor que hace muy atractiva la realización de una biopsia con aguja fina, es que resulta menos invasiva que las biopsias quirúrgicas. En los procedimientos quirúrgicos, tanto abiertos como cerrados, se realizan incisiones en la piel que pueden dejar cicatriz y, además, se requiere de anestesia local o hasta general.

Gracias a que la BACAF utiliza una aguja muy delgada, es en muchos casos indolora y se trata de un procedimiento ambulatorio, donde el periodo de recuperación es significativamente más breve que en los otros tipos y se pueden retomar las actividades diarias casi de inmediato, salvo con algunas molestias leves que pueden durar uno o dos días.

Sin embargo, como no todo es positivo, entre los riesgos de realizar este tipo de biopsia se encuentra el sangrado en el lugar de la penetración de la aguja. Para evitar o disminuir el sangrado, su médico le pedirá que días antes del procedimiento suspensa cualquier medicamento que tenga efectos anticoagulantes.

También se pueden producir infecciones en el lugar donde se realizó la biopsia y daños a las estructuras adyacentes a la tiroides. No obstante, estas complicaciones son poco comunes y la utilización de ultrasonido e imágenes de apoyo para guiar la aguja, disminuyen significativamente los riesgos.

En este tipo de procedimientos diagnósticos, así como en el transcurso de todo el tratamiento, es importante acudir a especialistas calificados que tengan la experiencia necesaria en este tipo de cánceres. Esto le permitirá sentirse seguro y confiado de estar en manos de una persona que sabe lo que hace, y que realizará una evaluación integral.

Agendar una cita con su cirujano de cabeza y cuello, especializado en cáncer de tiroides, es la mejor elección para la realización de la biopsia de tiroides. Ya que además de tomar la muestra, podrá realizar un examen general de la zona, identificar signos de cualquier anormalidad y sugerir otro tipo de pruebas que considere pertinentes para el diagnóstico en su caso particular.

Como hemos visto, no hay por qué temer una biopsia de tiroides con aguja fina, este procedimiento mínimamente invasivo y ambulatorio es la mejor herramienta para conseguir un diagnóstico acertado de cáncer de tiroides. Sin embargo, ante cualquier duda o inquietud, siempre la mejor opción será consultarlo con su médico  de cabeza y cuello. Si te has realizado una biopsia de tiroides o conoces a alguien que lo haya hecho, déjanos saber en los comentarios, ¿cómo fue tu experiencia? y ¿cómo valorarías los beneficios contra los riesgos del procedimiento?

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